Hoy, 28 de febrero, también se celebra el Día Mundial de las Enfermedades Raras, es un día reivindicativo, donde deben unirse familia, escuela y asociaciones de pacientes para trabajar juntos en una plena integración e inclusión en el sistema educativo y enseñanza reglada, de este tipo de alumnado, en el que tiene mucho que decir y hacer la Administración educativa y sanitaria.
Muchas de las personas que un día fuimos afectadas por la polio, en nuestra infancia, padecimos los problemas de accesibilidad en los centros escolares, como personas con discapacidad física y limitación en la movilidad, problemas de autonomía personal, de escolarización, de integración, largo periodos de hospitalización… Y no obstante con esto, de adultos, otros tantos, estamos padeciendo un síndrome, clasificado como enfermedad rara por su baja prevalencia, que comparte muchos de los problemas con los que se encuentran el resto de personas afectadas por enfermedad rara o poco frecuente: falta de investigación, desconocimiento de muchos de los profesionales de la medicina y la sanidad, falta de atención médica personalizada, falta de unidades de tratamiento, incomprensión… Hablo del Síndrome Postpolio (SPP), clasificado en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 10) con el código G14, que hoy también se une a conmemorar este Día Mundial de las Enfermedades Raras en pro de la visibilidad de este colectivo de personas.


